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domingo, 23 de noviembre de 2008

Total para nada



Después de todo, todo ha sido nada
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.
Grito “¡Todo!”, y el eco dice “¡Nada!”
Grito “¡Nada!”, y el eco dice “¡Todo!”.
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.
No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)
Qué más da que la nada fuera
nada
si más nada será, después de
todo,
después de tanto todo para nada.


Texto: JOSÉ HIERRO

viernes, 31 de octubre de 2008

Cómo controlar mis emociones (sin perecer en el intento)

En ocasiones los problemas a los que me enfrento ocasionan cambios emocionales. Necesitaré mantener la calma hasta que comprenda bien el problema y encuentre la mejor solución. Sentir inquietud hacia decisiones difíciles, sentir preocupación por un riesgo, ansiedad ante determinadas situaciones…
Son reacciones normales y me sirven para estar alerta. Que aparezca una emoción es el signo o señal de que algo es lo suficientemente importante para hacerme reaccionar. Ante una situación de estrés. Puede que intente buscar una satisfacción inmediata y en ese momento desencadenar deseos de consumo, anticipando sus efectos como liberadores de la tensión que siento. Es importante que aprenda a controlar cualquiera de estas sensaciones, ya que así seguro que las cosas me saldrán mejor, a la vez que estaré mejor conmigo y con los demás.
¿Cuando, cómo, dónde y quién, le dará una razón, un motivo, provocará una circunstancia, generará una situación para CAMBIAR?