Aumentamos la conciencia y conocimiento de tu conducta adictiva.
Refundimos toda la información generando una hipótesis con los cambios concretos a conseguir.
Te ofrecemos apoyo incondicional, disponibilidad (espacio-tiempo), nuestro consejo y conocimientos técnicos.
Clarificar tus objetivos y te presentamos un menú de opciones.
Explorarmos tus expectativas ante el tratamiento y tu papel como paciente.
Te ayudamos a elegir las estrategias más adecuadas para el cambio.
Negociamos un plan de cambio o tratamiento.
Analizamos tus problemas relacionados con el consumo y todo lo que te impida dejarlo.
Identificamos quién más te puede dar apoyo.
Negociamos incluir a tu familia como colaboradora.
Este es un espacio para profundizar y analizar aspectos importantes de los procesos de tratamiento y recuperación de drogodependencias. El objetivo es ayudar a los pacientes, sus familias y profesionales en su práctica cotidiana para que puedan conocer las iniciativas de quienes comparten sus mismas inquietudes profesionales y sociales. Los contenidos quieren ser compartidos con otros recursos similares, sirviendo de encuentro entre quienes comparten el mismo interés o parecida tarea.
jueves, 26 de febrero de 2009
Cada oveja con su pareja (3): ¿Qué hacemos cuando reconoces tu problema y empiezas a pensar la posibilidad de cambiar, pero todavía tienes dudas?
Examinamos tus motivos personales en relación a dejar de consumir.
Normalizamos tu ambivalencia
Inclinación de la balanza – evocamos las razones para cambiar y los riesgos de no cambiar;
Se identificarán los beneficios y las dificultades de no consumir.
Te ayudamos a desarrollar un plan de cambio.
Enfatizamos tu libertad de elección, responsabilidad personal y que puedes lograr dejar de consumir.
Reforzarmos tu autoeficacia para el cambio, recordándote otros cambios que has logrado.
Resumimos tus afirmaciones automotivacionales en cuanto a tus intenciones y compromiso.
Normalizamos tu ambivalencia
Inclinación de la balanza – evocamos las razones para cambiar y los riesgos de no cambiar;
Se identificarán los beneficios y las dificultades de no consumir.
Te ayudamos a desarrollar un plan de cambio.
Enfatizamos tu libertad de elección, responsabilidad personal y que puedes lograr dejar de consumir.
Reforzarmos tu autoeficacia para el cambio, recordándote otros cambios que has logrado.
Resumimos tus afirmaciones automotivacionales en cuanto a tus intenciones y compromiso.
miércoles, 25 de febrero de 2009
¿Cómo puede ayudar un familiar, si el adicto se niega a recibir ayuda?
Cuídese. Busque a personas o programas que le den apoyo. Es muy probable, de hecho, que las personas que rodean a los adictos también salgan afectadas. Tenga en mente que no está solo y trate de conservar la esperanza.
Hable. Cuente sus preocupaciones sobre la adicción de su ser querido. La prioridad para quien quiere ayudar es protegerse antes de pensar en ayudar. En lo posible buscar la asesoría de expertos.
No se convierta en excusa. Es más fácil para su ser querido utilizarlo a usted como un objeto para mentir o para protegerse de las consecuencias de su adicción.
No se culpe. Usted no es el culpable de ese problema, que tampoco puede controlar. Estimule al afectado para que acepte su responsabilidad.
Busque seguridad. No se exponga a situaciones de riesgo; busque ayuda de un amigo con el que pueda contar en situaciones difíciles.
Dé un paso atrás. No regañe, reclame ni discuta. Trate de mantener la calma.
Sea positivo. Recuerde que las adicciones tienen tratamiento, hay mucha información disponible sobre el tema que puede recoger y discutir en familia.
Pida ayuda. Hay muchos profesionales que le pueden apoyar a evitar confrontaciones y les orientan para que usen tácticas de motivación cuando traten de persuadir al afectado para que busque ayuda. Al consultar con centros o grupos de apoyo, las personas pueden entender mejor la adicción de su ser querido y comprender que no son responsables y que no puede obligar al afectado a detenerse.
Defina. Reúnase con su familia para establecer, en conjunto, los pasos a seguir.
FUENTE: HEALTH BEAT, HARVARD MEDICAL SCHOOL
Hable. Cuente sus preocupaciones sobre la adicción de su ser querido. La prioridad para quien quiere ayudar es protegerse antes de pensar en ayudar. En lo posible buscar la asesoría de expertos.
No se convierta en excusa. Es más fácil para su ser querido utilizarlo a usted como un objeto para mentir o para protegerse de las consecuencias de su adicción.
No se culpe. Usted no es el culpable de ese problema, que tampoco puede controlar. Estimule al afectado para que acepte su responsabilidad.
Busque seguridad. No se exponga a situaciones de riesgo; busque ayuda de un amigo con el que pueda contar en situaciones difíciles.
Dé un paso atrás. No regañe, reclame ni discuta. Trate de mantener la calma.
Sea positivo. Recuerde que las adicciones tienen tratamiento, hay mucha información disponible sobre el tema que puede recoger y discutir en familia.
Pida ayuda. Hay muchos profesionales que le pueden apoyar a evitar confrontaciones y les orientan para que usen tácticas de motivación cuando traten de persuadir al afectado para que busque ayuda. Al consultar con centros o grupos de apoyo, las personas pueden entender mejor la adicción de su ser querido y comprender que no son responsables y que no puede obligar al afectado a detenerse.
Defina. Reúnase con su familia para establecer, en conjunto, los pasos a seguir.
FUENTE: HEALTH BEAT, HARVARD MEDICAL SCHOOL
Cada oveja con su pareja (2): ¿Qué hacemos cuando todavía no te has planteado dejar de consumir?
Lo primero ganarnos tu confianza, hacer que te sientas bien entre nosotros.
Te ayudamos a creer en tu capacidad de cambio (autoeficacia).
Aumentamos la duda sobre la adecuación de tu consumo – aumento de la percepción de los riesgos y problemas de tu conducta actual.
Exploramos el significado y los motivos por los que acudes a consulta.
Comprender tus percepciones sobre tu consumo.
Examinamos las discrepancias entre tus percepciones personales y las de otras personas que te conocen sobre la conducta problema.
Te proporcionamos una devolución de la situación que nos has presentado.
Te ayudamos a creer en tu capacidad de cambio (autoeficacia).
Aumentamos la duda sobre la adecuación de tu consumo – aumento de la percepción de los riesgos y problemas de tu conducta actual.
Exploramos el significado y los motivos por los que acudes a consulta.
Comprender tus percepciones sobre tu consumo.
Examinamos las discrepancias entre tus percepciones personales y las de otras personas que te conocen sobre la conducta problema.
Te proporcionamos una devolución de la situación que nos has presentado.
Etiquetas:
Apoyar el inicio del tratamiento,
Fases de cambio,
Recuperación
martes, 24 de febrero de 2009
Cada oveja con su pareja (1): qué hacemos si estás de recaída
Te ayudamos a comprender los motivos de la recaída.
Te informamos sobre el "proceso de cambio" en las conductas adictivas.
Hacemos planes para mejorar el próximo intento.
Aumentamos tu confianza sobre tu capacidad de cambio.
Te ofrecemos apoyo (no condicionado a la conducta actual).
Iniciamos la posibilidad de resolución de problemas que están asociados a esta última recaída.
Analizamos cómo evitar las situaciones de riesgo que están presentes durante la recaída.
Elaboramos fórmulas de escape (cómo abandonar la situación de riesgo)
–Estrategias cognitivas
Imaginación (asociar consumo con consecuencias aversivas)
Reestructuración cognitiva (cambio de percepción de la situación)
Autoinstrucciones (darse a uno mismo instrucciones para mantenerse abstinente)
–Estrategias comportamentales incompatibles con el consumo
Relajación
Actividad física, ejercicio
Crear otros comportamientos alternativos
Revisamos tus habilidades asertivas (rehusar, solicitar apoyo durante una crisis, etc.)
Planificamos cómo retrasar el deseo de consumo
Recordar caídas o recaídas que se hayan tenido en el pasado (aprendemos de los errores)
Te informamos sobre el "proceso de cambio" en las conductas adictivas.
Hacemos planes para mejorar el próximo intento.
Aumentamos tu confianza sobre tu capacidad de cambio.
Te ofrecemos apoyo (no condicionado a la conducta actual).
Iniciamos la posibilidad de resolución de problemas que están asociados a esta última recaída.
Analizamos cómo evitar las situaciones de riesgo que están presentes durante la recaída.
Elaboramos fórmulas de escape (cómo abandonar la situación de riesgo)
–Estrategias cognitivas
Imaginación (asociar consumo con consecuencias aversivas)
Reestructuración cognitiva (cambio de percepción de la situación)
Autoinstrucciones (darse a uno mismo instrucciones para mantenerse abstinente)
–Estrategias comportamentales incompatibles con el consumo
Relajación
Actividad física, ejercicio
Crear otros comportamientos alternativos
Revisamos tus habilidades asertivas (rehusar, solicitar apoyo durante una crisis, etc.)
Planificamos cómo retrasar el deseo de consumo
Recordar caídas o recaídas que se hayan tenido en el pasado (aprendemos de los errores)
Etiquetas:
Etapas de cambio,
Recaidas,
Recuperación
jueves, 12 de febrero de 2009
¿Si una persona consumidora de drogas se niega a acudir a tratamiento, es recomendable que lo haga la familia?

Sí. Cuando se detecte un problema de abuso o dependencia a las drogas, es recomendable que la familia asista a solicitar información. Esto le permite conocer las características de la adicción, pero, sobre todo, las conductas más apropiadas por seguir y las actitudes que no deben manifestarse.
Lo anterior ayuda a cambiar actitudes y conductas, lo que algunas veces es suficiente para modificar el patrón de comportamiento del consumidor.
En ocasiones, la familia tiene tantos problemas y tensiones que la comunicación se vuelve deficiente; se dan casos de familiares que dejan de hablarse por meses y hasta por años, lo que vuelve agresivo el diálogo entre los familiares.
Un ambiente familiar sin estructura, horarios, rutinas y límites respecto a lo que se debe o no hacer, induce a la persona a una vida caótica y desorganizada que posteriormente reproduce en su vida diaria. En algunas familias se presentan quejas sobre las conductas de algunos de sus miembros, por ejemplo: "Mi hijo llega muy tarde; no me obedece, etcétera". Aunque la mayoría de las veces las familias pasan por alto esas conductas, o sea que aparecen sólo como espectadoras; es típico ver a un padre que no muestra ningún interés por el problema, y si interviene lo hace con golpes o malos tratos, o una madre que se pasa la noche en vela esperando al hijo. Pero, por el contrario, se han visto muchos cambios positivos cuando los familiares del
usuario de drogas deciden modificar las pautas de conducta de las que quizás hasta ese momento no se habían percatado y que en vez de ayudar, sólo mantienen la adicción de la persona.
Lo anterior ayuda a cambiar actitudes y conductas, lo que algunas veces es suficiente para modificar el patrón de comportamiento del consumidor.
En ocasiones, la familia tiene tantos problemas y tensiones que la comunicación se vuelve deficiente; se dan casos de familiares que dejan de hablarse por meses y hasta por años, lo que vuelve agresivo el diálogo entre los familiares.
Un ambiente familiar sin estructura, horarios, rutinas y límites respecto a lo que se debe o no hacer, induce a la persona a una vida caótica y desorganizada que posteriormente reproduce en su vida diaria. En algunas familias se presentan quejas sobre las conductas de algunos de sus miembros, por ejemplo: "Mi hijo llega muy tarde; no me obedece, etcétera". Aunque la mayoría de las veces las familias pasan por alto esas conductas, o sea que aparecen sólo como espectadoras; es típico ver a un padre que no muestra ningún interés por el problema, y si interviene lo hace con golpes o malos tratos, o una madre que se pasa la noche en vela esperando al hijo. Pero, por el contrario, se han visto muchos cambios positivos cuando los familiares del
usuario de drogas deciden modificar las pautas de conducta de las que quizás hasta ese momento no se habían percatado y que en vez de ayudar, sólo mantienen la adicción de la persona.
¿Cómo puedo ayudar para que acuda a tratamiento?

Hay algunos principios básicos que deben considerarse para favorecer una ayuda más efectiva. Debemos recordar que el tema de las adicciones aún representa una situación socialmente rechazada; por ello, la mayor parte de los usuarios de drogas sólo comparten sus experiencias con otros consumidores, y las actividades relacionadas con el uso de drogas ilegales, se llevan a cabo a ocultas. Sin embargo, cuando el consumo de drogas se hace evidente, vale la pena aprovechar el momento para ofrecer al consumidor alternativas de ayuda.
Un momento apropiado es cuando aparecen crisis o problemas derivados del consumo, ya que en esa situación, el afectado no está en posibilidades inmediatas para resolver sus problemas (pero tampoco se trata de esperar a que la persona lo pierda todo).
A veces el simple acto de escuchar, ayuda mucho a aliviar sentimientos y emociones que el adicto no ha podido expresar. Cuando alguien comenta su problema es porque necesita que se le escuche: por eso, se debe actuar con respeto y atención.
Generalmente, las personas adictas no reconocen su consumo ni su problema, por ello es común que no expresen la necesidad de acudir a tratamiento. No es sino hasta que se les presentan problemas en los diversos ámbitos de su vida, que el tema se abre, o más aún, cuando se sienten presionados por familiares, jefes o amigos.
A continuación se brindan algunas sugerencias útiles para ayudar con efectividad a que una persona acuda a tratamiento:
1. No confrontar. Esto significa no discutir ni enfrentar directamente al paciente con su problemática; tampoco se le debe criticar o censurar acerca de su consumo, ya que esto en muchas ocasiones sólo produce que la persona aumente su renuencia a asistir al tratamiento. Quien desea ayudar debe ser claro sobre lo que piensa acerca del problema y la necesidad de tratamiento.
2. No hacerlo sentir culpable. En ocasiones los amigos o familiares hacen parecer que todos los problemas se deben a una persona adicta. Se debe ser razonable al analizar la situación del consumidor, ya que el achacarle culpas al adicto sólo puede aumentar su resistencia al tratamiento.
3. No permitir que el consumo continúe, ni ocultar conductas de consumo. Por ejemplo, dar dinero a sabiendas de que la persona lo empleará para comprar sustancias. Tampoco es útil pretender que nada ocurre y que todo en "la casa es normal", que el problema es pasajero y que la persona dejará de usar drogas tarde o temprano.
4. No agredir. La adicción o el uso de drogas hace a la familia reaccionar de diferentes formas, una de ellas es la agresión como efecto del enojo o la frustración ante el problema. La agresión puede ser de palabra, por medio de insultos y amenazas o mediante la fuerza o los golpes.
Se debe hacer ver al usuario que no se está de acuerdo con su conducta, pero que si lo desea, está usted dispuesto a apoyarlo. Se puede ayudar a la persona a conseguir alternativas para el tratamiento por medio de direcciones, teléfonos, y si es posible acompañarlo a la consulta y apoyar su iniciativa de continuar con el tratamiento. También es útil que el propio familiar o amistad acuda a un Centro específico para ser asesorado y actuar con mayor eficacia y seguridad.
Un momento apropiado es cuando aparecen crisis o problemas derivados del consumo, ya que en esa situación, el afectado no está en posibilidades inmediatas para resolver sus problemas (pero tampoco se trata de esperar a que la persona lo pierda todo).
A veces el simple acto de escuchar, ayuda mucho a aliviar sentimientos y emociones que el adicto no ha podido expresar. Cuando alguien comenta su problema es porque necesita que se le escuche: por eso, se debe actuar con respeto y atención.
Generalmente, las personas adictas no reconocen su consumo ni su problema, por ello es común que no expresen la necesidad de acudir a tratamiento. No es sino hasta que se les presentan problemas en los diversos ámbitos de su vida, que el tema se abre, o más aún, cuando se sienten presionados por familiares, jefes o amigos.
A continuación se brindan algunas sugerencias útiles para ayudar con efectividad a que una persona acuda a tratamiento:
1. No confrontar. Esto significa no discutir ni enfrentar directamente al paciente con su problemática; tampoco se le debe criticar o censurar acerca de su consumo, ya que esto en muchas ocasiones sólo produce que la persona aumente su renuencia a asistir al tratamiento. Quien desea ayudar debe ser claro sobre lo que piensa acerca del problema y la necesidad de tratamiento.
2. No hacerlo sentir culpable. En ocasiones los amigos o familiares hacen parecer que todos los problemas se deben a una persona adicta. Se debe ser razonable al analizar la situación del consumidor, ya que el achacarle culpas al adicto sólo puede aumentar su resistencia al tratamiento.
3. No permitir que el consumo continúe, ni ocultar conductas de consumo. Por ejemplo, dar dinero a sabiendas de que la persona lo empleará para comprar sustancias. Tampoco es útil pretender que nada ocurre y que todo en "la casa es normal", que el problema es pasajero y que la persona dejará de usar drogas tarde o temprano.
4. No agredir. La adicción o el uso de drogas hace a la familia reaccionar de diferentes formas, una de ellas es la agresión como efecto del enojo o la frustración ante el problema. La agresión puede ser de palabra, por medio de insultos y amenazas o mediante la fuerza o los golpes.
Se debe hacer ver al usuario que no se está de acuerdo con su conducta, pero que si lo desea, está usted dispuesto a apoyarlo. Se puede ayudar a la persona a conseguir alternativas para el tratamiento por medio de direcciones, teléfonos, y si es posible acompañarlo a la consulta y apoyar su iniciativa de continuar con el tratamiento. También es útil que el propio familiar o amistad acuda a un Centro específico para ser asesorado y actuar con mayor eficacia y seguridad.
Etiquetas:
Apoyar el inicio del tratamiento,
apoyo familiar,
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